Por fin ha llegado el momento, después de reservar el iPad está casi en nuestras manos, y como era de esperar, con alguna novedad conocida a última hora. Apple está terminando de tenerlo todo listo para el lanzamiento este fin de semana en EEUU del iPad, pero ya sabemos que ofrecerá una nueva versión del iTunes, la 9.1 que permite sincronización con el dispositivo.
Sin embargo la gallina de los huevos de oro del iPad son las aplicaciones, y los desarrolladores lo saben y están a la expectativa. Para iPhone ya hay 150.000 aplicaciones, y aunque en principio deberían de servir igual para el iPad, este nuevo dispositivo dispone de mayores prestaciones y más posibilidades. Por lo que seguro habrá cambios en las aplicaciones para sacar todo el rendimiento posible, y posiblemente, una subida de precios.
De momento, y aunque se estén reservando iPads en cantidades ingentes, no se sabe cuantas aplicaciones habrá disponibles. Se espera que entre 200 y 1.000, al menos de momento, porque ¿cómo sacar una aplicación que no se ha podido probar?.
Por otro lado, debido al gran bombo que se le ha dado al iPad, sobre su utilidad como lector de libros electrónicos, aunque disponga de una pantalla nada recomendable, por no ser de tinta electrónica, Amazon ya está preparando una versión del kindle para iPad, de forma que sus títulos puedan ser vendidos en los iPad de Apple, debido principalmente a la presión de los editores, que ven el iPad como una gran oportunidad de llegar a un público mayor.
Mientras tanto, Apple todavía está en litigios no resueltos, con varias empresas sobre patentes por el iPad.
Ya hay quien lo ha probado y ha podido opinar sobre el iPad, como David Pogue, que en el The New York Times ha escrito un artículo fantástico, en el que da dos visiones del iPad, una para los más techies y otra para usuarios menos tecnológicos.
En la primera versión Pogue se queja mucho del aparato, destaca su incomodidad para trabajar con el, la carencia de puertos USB, el que no incorpore flash, que no sea multitarea, que sea incomodo y cansado para leer, que pueda llegar a ser necesario transportar un teclado extra, etc…, sin embargo en la versión para usuarios no tan tecnológicos ofrece una visión mucho más favorable, ya que este tipo de usuarios van a verlo como un aparato fácil de usar y con unas funciones muy atractivas para ellos.
En definitiva, todo depende de quien quiera utilizarlo y para qué, pero aunque parece claro que de momento no va a sustituir el uso de portátiles para los usuarios más avanzados y tampoco el de los ebooks para los lectores compulsivos. Está a medio camino, un lugar en el que no tiene, de momento, muchos competidores, por esto tal vez es un éxito de reservas, y en pocas horas, será un éxito de ventas asegurado.
De hecho, Walter S. Mossberg, tras probarlo durante unas horas indicó que tenía potencial para llegar a sustituir a los portátiles, por lo que opiniones hay para todos los gustos.
Vía: El País