Me duele, pero la blogosfera clásica para mi ha muerto, la bacanal de la escritura online y la masturbación mental ha llevado a este noble arte del blogueo a una decadencia triste y lamentable provocada por la ceguera que en algunos ha provocado un éxito efímero y solitario que no sabemos lo que les durará.
Efectivamente, hablo de Los intocables de Online Ness, una película que no existe, pero que muy bien podría. La blogosfera sufre y sufre mucho, sufre por la ley seca de contenido y por el control del Chicago llamado Internet, dominado por los Al Capones de turno que exhiben sus verdades gurufásicas y que al final errarán en lo más elemental, como aquel que erró en sus obligaciones con Hacienda.
Pero la película tendría tu toque diferencial, no podría ser la copia de aquella obra de arte de Brian de Palma, aquí la palma se la llevaría otro, porque Online Ness no mataría al asesino Nitti, que va, aquí Ness se corrompería y acabaría matando a Nitti para quedarse con su puesto, algo que seguro que no parecería tan extraño en todos aquellos seres trepadores.
Algunos confundieron su persona y crearon personajes ficticios y creyendo ser lo que no son acabaron convertidos en extraños bicharracos viviendo en el más profundo de los lagos, porque el Monstruo del Lago Ness no existe, que va, eso es un mito, realmente el morador de ese lago es Online Ness, el cual quería ser rey y acabó donde acabó.
La confusión mental es tan grande que incluso algunos llegan a inventarse y creerse auténticos personajes que sólo existen en sus cabezas, y en ningún sitio más. Unos se creen el ombligo peludo que domina el Mundo, otros imaginan reuniones con altos mandatarios y otros imaginan que han visto lo que no han visto; pero todo esto para ellos es verdad. Triste ¿verdad?
Luego cual mesías designado por su dios interno, el de debajo de su ombligo peludo y el único real para ellos, intentan evangelizar a una audiencia, en principio, con apariencia de estar abierta a la mentira, a la confusión y a la trampa.
Todo esto ha llevado a tener rémoras que se creen tiburones y tiburones que se creen delfines, todo cambió y ahora tenemos un Online Ness lleno de delfines agilipollados y rémoras ya creciditas y subidas de tono.
Los habitantes de tan macabro lago ahora honran al Dios Apple, el dios umbilical y comparan tus ombligos para ver cual es que el que llega más a dentro.
Lo peor no es que existan estas rémoras venidas a más, lo peor no es el monstruo Online Ness, que va, lo peor son bereberes digitales que merodean la red cayendo en la trampa del engaño, la ofuscación y el desencuentro con la realidad.
Menos mentiras, menos ombligos y más realidad. Ya lo decía Platón, hay que salir de la caverna, y lo más oscuro del lago para Online Ness no es otra cosa que la profundidad de su ego. ¿Cómo solucionar eso? pues complicado la verdad.