El caso de las centrales nucleares se está llevando en España con cautela, poco a poco se nos va recordando que somos deficitarios, que necesitamos más energía, que la energía nuclear no es tan cara, que nos hacen falta más centrales, etcétera.
En España se decidió en 1991 paralizar las obras las cinco centrales nucleares que estaban en marcha (Lemoniz I y II, Valdecaballeros I y II y Trillo II). Pero fue antes, en 1984 cuando se apruebó la famosa moratoria nuclear para compensar las inversiones efectuadas por las empresas eléctricas. Se decidió que las empresas eléctricas podían cobrar un canon de moratoria nuclear para recuperar su inversión perdida, este canon tendría efecto hasta el 2020, aunque posteriormente la modificación de los tipos de interés hizo que se reajustara hasta el 2015.
La presión de los grupos ecologistas, el asesinato por parte de ETA del ingeniero jefe de Lemoniz o el programa electoral del PSOE para las elecciones de 1982 fueron los detonantes de la creación de la moratoria de 1984, aunque no son pocos los que lo erróneamente atribuyen la moratoria al accidente de Chernóbil que fue 2 años después, en 1986.
Moratorias a parte el gas y el petróleo, materias primas con las que se genera la mayoría de la energía en España son cada vez más caros y económicamente es más barato producir energía nuclear y eso obviamente le interesa muchísimo a las empresas que están dispuestas a abrir nuevos reactores en España, a vender la electricidad al mismo precio, pero generarla mucho más barato.
Con la crisis ya nos han colado que era necesario abaratar el despido y recortar derechos y exactamente igual van a hacer con las centrales nucleares, sino, tiempo al tiempo, de hecho estoy por apostar que después de las próximas elecciones se aprobará la construcción de alguna central nuclear nueva, cada día tengo menos dudas. Pero para poder construir nuevas centrales nucleares es preciso que se vaya introduciendo en la sociedad española la idea de las bondades de la energía atómica y la idea que no hay otra forma de generar energía, pero seguro que nadie indica que si los costes de producción bajan los costes para el usuario final también bajarían, si hicieran eso tengo la sospecha que la gente aceptaría la construcción de nuevas centras de buen grado.
Desde el accidente de Chernóbil han pasado casi 25 años y el año que viene tendremos programas especiales de la televisión recordando el 25 aniversario, sólo hay que esperar si en los especiales que nos muestren se indica que la tecnología ha mejorado mucho desde entonces y se acusa del accidente a la obsoleta tecnología soviética de antaño.
Realmente esto ya se está haciendo y poca gente recuerda el accidente nuclear del reactor nuclear de Three Mile Island que acabó con la fusión parcial del núcleo y que sucedió en EEUU y ahí poca tecnología soviética había.
El proceso de aceptación de la energía nuclear en España ya está empezando, poco a poco se irá instaurando en la sociedad, en dos años habrá elecciones y se aprobará la construcción de nuevos reactores. Esto es blanco y en botella y seguramente ya esté pactado.
Así que poco a poco iremos viendo como se vamos comprendiendo la necesidad y conveniencia de construir nuevos reactores, eso sí, también invertiremos en renovables, por eso será imposible bajar el precio de la electricidad.
¿Es una batalla perdida?, personalmente creo que sí y que ya poco hay que hacer, la decisión me temo ya está tomada.
Vía: El País

El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio acaba de anunciar la lista definitiva de las 9 poblaciones que optan a la construcción del futuro cementerio nuclear.