La productividad no se mide en el número de horas en las que una persona está en el trabajo, la productividad se mide en el número de tareas que se saca adelante.
El horario laboral español, con dos horas para comer, salida del trabajo muy tarde y reuniones infinitas no ayuda en el aumento de la productividad, todo lo contrario, es totalmente improductivo y premia la poca o nula productividad.
Es más, con estaos horarios no se puede sacar tiempo para invertir en formación o I+D, porque en las empresas el I+D y la formación no parecen ser premisas.
Pero vamos por puntos, el primero serían las comidas, ¿es neceario comer en dos horas?, una comida plena, con dos platos, postres, café …, obviamente no, y lo que se consigue es llegar a la oficina por la tarde al 50% en el mejor de los casos, con sueño, y en definitiva pocas ganas de trabajar.
Otro punto son los horarios, mucha gente se levanta, va a trabajar, por la noche sale llega a casa, ve un ratito la tele, cena y a la cama, ¿qué tipo de vida se puede llevar así?, ¿a quien le queda ganas de hacer otras cosas?
El paro, este tema es fantástico, “como hay paro me voy a agarrar bien a la silla, no vaya a ser que me la quiten“, aquí ¿dónde está la productividad? ¿las ganas de mejorar? yo no lo veo.
Y por supuesto el objetivo de lo que es un trabajo, parece que un trabajo no es una forma de auto superación, de ir más allá, es un sitio al que se va porque a uno le pagan, y estando el tema como está, ya es mucho.
Quizás para salir de la crisis lo antes posible se debería de permitir que las personas tengan la posibilidad de gastar (en la oficina encerrados no se gasta), que tengan la posibilidad de formarse (en la oficina encerrado uno no se forma) y que tengan la posibilidad de innovar (en la oficina encerrados y haciendo lo de siempre no se innova).
Lamentablemente estamos en un País donde no está bien visto irse a casa a su hora, donde el trabajo bien hecho no se premia y donde el querer avanzar en la vida utilizando el tiempo libre de la gente es algo “de frikis”. Hasta que esto no cambie no cambiará el modelo productivo.


Increíble, pero cierto, el hombre de la foto de la izquierda es una persona sin papeles que trabajaba en un horno de pan hasta hace unos días, cuando perdió uno de sus brazos en un accidente laboral, pero como no tenía contrato no puede ser calificado de accidente laboral.