Qué bonito es el verano en Madrid, de hecho, no lo cambiaría por nada en el Mundo.
Por ejemplo abrir el grifo para beber agua tiene sus ventajas, se puede preparar un sopinstan sin necesidad de usar el microondas, al esperar el autobús en el asfalto puedes dejar tu marca, como las estrellas de Hollywood, y eso es gracias a este calor tan estupendo que tenemos en Madrid.
Pero tranquilos, que hay solución al calor, porque como por la noche hace fresco, sí, es una ciudad de extremos, la piscina siempre está fresquita, de hecho demasiado, y ahora que lo pienso, recuerdo haberme bebido algún cubata más caliente que el agua de estas piscinas.
Que no, que no todo es tan malo, Agosto es un mes especial en Madrid, hay lujos de esos que sólo se pueden disfrutar en Agosto, porque sí, es posible aparcar en la Castellana, casi nada y encima aparcar en la calle al sol es gratis, pero sólo en Agosto, aunque esto último tendría que confirmarlo porque como normalemente es imposible aparcar en la calle, ni pagando, mi coche suele acabar en un parking, pagando obviamente.
Mientras escribo esto se que hay mucha gente de camino a la playa, a la montaña, a los “pueblos” (curiosa expresión) que van a dejarme toda la ciudad para disfrutarla yo solito. A todos ellos les quiero dar las gracias, las gracias por dejarme todo el sol, el calor y el agua para sopinstan para mi solito, muchas gracias.
El único problema es que quizás todo esto me lo repito porque se me acabaron las vacaciones y hay que consolarse como se pueda, así que a los que os vais, que no sois los que vais a leer esto, disfrutad, y los que os quedáis siempre podemos quedar en una piscina a ver cuanto aguantamos sin que se nos pongan los pies morados del frío.
Feliz verano.
La verdad es que no tengo ni idea de quien ha sido el creador de este texto, me llegó por correo electrónico, pero quien lo haya escrito ha conseguido que me riera un rato gracias al supuesto punto de vista de un perro y un gato sobre la misma situación, la misma casa y el mismo momento.



Si es usted una persona que necesita sentirse seguro, tal vez pueda poner un pollo en su vida.
Os adjunto un correo que he recibido y que me ha hecho pensar sobre el vocabulario utilizado en las empresas y en general en las distintas situaciones.