Las perspectivas de la democracia electrónica y el periodismo online en el microblogging

La democracia electrónica es teóricamente posible, aunque todavía nos encontremos lejos entre otros factores, gracias a la implementación de las TICs. Día a día en Internet aparecen nuevas herramientas que mejoran los procesos democráticos. Estas herramientas otorgan a los ciudadanos nuevas formas de participar en la vida política pero sobre todo de informar.

Lamentablemente la democracia electrónica a día de hoy mantiene las desigualdades inherentes que aparecen en el Mundo offline y que son reflejadas en el Mundo online (Weber, 2002).

Las desigualdades existentes todavía en España hacen que sea especialmente importante tener en cuenta lo explicado en el post “Debate Lippmann – Dewey” para comprender el por qué los periodistas hacen de formadores sociales y filtran la información existente. Esta casuística es la que explica la importancia de los periodistas en entornos como el aportado por la herramienta de microblogging Twitter como se puede extraer de la lectura de “The Active Recipient: Participatory Journalism Through the Lens of the Dewey-Lippmann Debate” (Hermida, 2011).

Estas desigualdades hacen que los periodistas tengan una gran importancia en Twitter como referentes en cuanto a la distribución, formación y asimilación de la información para la ciudadanía. Esta es una de las razones por las que resulta tan importante la opinión y distribución de noticias de los periodistas en cualquier ámbito, incluido Twitter.
La importancia de Twitter y de otras herramientas basadas en las TICs viene definido por el e-readiness, y por tanto del impulso de la Sociedad de la Información.

En cuanto al e-readiness sabemos que a mayor e-readiness mayor uso, y más intensivo, de las TICs. La situación de España en cuanto al e-readiness va mejorando año tras año, pasando de la posición 26 en 2008 a la 24 en 2010 (The Economist, 2010). Esta mejora en el e-readiness también tiene que ver con el progreso de la administración electrónica, ya que un 15% del nivel de e-readiness se calcula a partir de las practicas gubernamentales, incluyendo la administración electrónica (e-government).

Con todo esto se puede considerar que el nivel de e-readiness existente en España impulsa la utilización de la Sociedad de la Información, pero como ya se ha comentado aún estamos lejos de una autentica democracia electrónica, sin embargo, los datos reflejados por The Economist reflejan que se avanza, mientras tanto el punto intermedio entre la perspectiva de Dewey y de Lippmann parece que seguirá vigente y por tanto la importancia de los periodistas.

Twitter comparado con los medios tradicionales

Comparar Twitter con los medios tradicionales es complejo y arriesgado, sin embargo existen estudios muy interesantes, como este de Enero de 2011 que quedó reflejado en el paper de Zhao y Jiang An Empirical Comparison of Topics in Twitter and Traditional Media” (Zhao, Jiang, 2011), en el cual se describe como trabajando con una base de 96 millones de tweets y utilizando una variación propia del modelo generativo de Latent Dirichlet Allocation , al que han llamado Twitter-LDA .

Nota: El modelo LDA es un “modelo generativo probabilístico para las colecciones de datos discretos como cuerpos textuales. LDA es un modelo jerárquico bayesiano de tres niveles, en el cual cada elemento de una colección se modela como una mezcla finita sobre un conjunto de temas probables. En el contexto de modelado de texto, las posibilidades del tema proporcionan una representación de un documento [...]” (Blei, D.M., et al. 2003)

En el paper de Zhao y Jiang se llega a la conclusión, después de hacer un gran trabajo de data mining, que Twitter puede ser una buena fuente de temas que tienen poca cobertura en los medios tradicionales. También se llega a la conclusión que los usuarios de Twitter tienen poco interés en las noticias, pero que sin embargo activamente difunden las noticias y eventos más destacados (Zhao, Jiang, 2011).

Para seguir con los estudios comparativos de Twitter con los medios tradicionales es interesante comprender que en “Twitter como servicio comparado con los medios tradicionales es importante tener en cuenta que la estructura del follower ofrece la disponibilidad de explotar las estructuras sociales y utilizarlas con propósito de descubrimiento de servicios así como recursos humanos de la multitud: las peticiones de servicio puede ser compartidas (p.e. retweet) a los followers que están distribuidos en la multitud” (Treiber, M. et al. 2011).

En el paper de Treiber, a través del trabajo sobre las primitivas de Twitter se llega a la conclusión que los flujos en Twitter integran los servicios humanos y de software de forma equivalente. Las aplicaciones existentes permiten acceder a la información a las personas y estas son las que pueden explotar la información o distribuirlas en un entorno colaborativo, son los usuarios del servicio los que seleccionan la información y la distribuyen ya filtrada. Este concepto es relacionable con el “proceso editorial distribuidocitado por Hermida al justificar que los tweets pueden ser periodismo.

Cómo están cambiando los lectores de periódicos, expuestos a servicios sociales que les bombardean a información a tiempo real, o cómo están cambiando los periodistas en este mismo entorno es el núcleo de los estudios presentes y futuros de la relación de Twitter con el periodismo.

El paper “Media landscape in Twitter: A world of new conventions and political diversity” (An, J. et at. 2011) plantea esta cuestión y hace un estudio preliminar identificando cambios en las convenciones periodísticas existentes hasta la explosión de servicios como el de Twitter.

Aunque Twitter es un servicio relativamente joven, creado a principios de 2006, se han hecho varias observaciones (An, J. et at. 2011):

  1. Hay mucho de los medios de comunicación en Twitter que es “periodismo tradicional”.
  2. Los usuarios de Twitter que siguen a periodistas tienen a buscar otras fuentes de información.
  3. Comparando la audiencia a través de la suscripción directa, los medios consiguen una mayor audiencia a través de su exposición indirecta a través de los enlaces sociales.
  4. La exposición indirecta de los medios incrementa la diversidad de opiniones políticas vistas por los usuarios: entre el 60%-98% de los usuarios que siguen directamente a los medios con una única visión política están indirectamente expuestos a fuentes de información de diferente visión política.

Debate Lippmann – Dewey

El debate sobre la función del periodismo en la sociedad encabezado por el periodista Walter Lippmann y el filósofo John Dewey sigue vigente casi 100 años después.

Durante los años 20 del siglo pasado la sociedad se había vuelto muy compleja y la función de la prensa como élite social encontró dos caminos, el propuesto por Lipmann como líder social y el propuesto por Dewey como formadora social.

Según la perspectiva de Lippmann la sociedad era muy compleja para un público que no era capaz de entenderla y de formarse una opinión formada. Los periodistas tendrían la función de evaluar las políticas y presentar conclusiones bien informadas al público. En esta perspectiva el público se convierte en un espectador que mira.

Según la perspectiva Deweyiana los periodistas serían los encargados de formar a la sociedad para que esta pudiera tener un pensamiento racionar y poder de decisión. Para fomentar la participación se proponía fomentar la participación del público en el discurso político.

Según esta última perspectiva, la participación activa de los ciudadanos es esencial para la salud democrática y el trabajo de los periodistas es participar y educar a los ciudadanos para que estos puedan participar en el discurso democrático.

Este debate entre dos puntos de vista contradictorios fue uno de los más importantes durante el siglo XX, sin embargo los periódicos y medios en general se limitaban a presentar un producto cerrado construido a partir de una línea editorial y creado por periodistas profesionales. Durante el siglo XX los periódicos sufrieron una profesionalización del periodismo que relegaba la función de meros observadores a los lectores.

A día de hoy el periodismo participativo, donde se invita al público a participar, más propio de las ediciones online, aporta herramientas a los lectores para comentar, subir fotos, punturar noticias, etc.

La participación del público (consumidores) en el medio hace que los medios puedan conectar de forma más directa con sus consumidores cambiando el patrón de periodismo clásico a las necesidades y preferencias de la audiencia.

Los defensores de los modelos participativos periodísticos están de acuerdo en el rol democrático del periodismo de redefinir las necesidades de la sociedad. Se critica la visión top-down y se imagina el periodismo como una conversación con los ciudadanos dejándoles un rol activo en los procesos de noticias

Detrás del concepto de periodismo participativo está el cambio de periodismo de consumo a periodismo participativo descrito por la aproximación Deweyiana.

La aparición de una cultura mediática como contrapunto a nociones más antiguas de espectador pasivo, defendidas por Lippmann, lleva a conceptos como el de periodismo ciudadano o contenido generado por el usuario.

En el reciente paper, de Abril de 2011, “The Active Recipient: Participatory Journalism Through the Lens of the Dewey-Lippmann Debate” (Hermida, 2011) además de explicar lo aquí expuesto ofrece un estudio metodológico hecho sobre 60 periódicos nacionales en 10 países (Alemania , Bélgica, Canadá, Croacia, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Israel y Reino Unido).

Uno de los puntos tratados en el paper es la distribución de los enlaces a las noticias de los medios estudiados en redes sociales como Twitter o Facebook, siendo esta una de las oportunidades brindadas por estos medios para ampliar el discurso público.

La conclusión a la que se llega en el paper es que el periodismo participativo que se ha adoptado en los medios estudiados recae entre la visión de Lippmann y la de Dewey. Las noticias siguen siendo creadas, seleccionadas y filtradas por profesionales del periodismo, mientras que la participación, propiciada por los propios medios, abre grandes oportunidades a las audiencias para participar en el discurso público.

Líneas desde el Páramo

Hoy tengo la suerte de poder hablar de un libro, de un libro llamado Líneas desde el Páramo, un libro de Alfonso Piñeiro Pérez, incansable editor de Confidencialba,  un libro -y podría repetir la palabra libro más veces, nunca me cansaría- que me permitió leer antes de publicarlo y que me enganchó desde el primer párrafo y que me ha hecho comprender más el trabajo del periodismo.

Seguramente si le hubiera preguntado a Alfonso qué poner me habría dicho que lo que me saliera de la misma entrepierna, así eso mismo es lo que me propongo hacer en las siguientes líneas.

Os contaría que el libro trata de una historia bucólica de una experiencia cercana a la vivencia de bla bla bla, pero que va, para nada, el libro trata de algo más real, del día a día, desde 2006 hasta hoy, la crisis inmobiliaria, de Albacete, de Madrid, de política, etc, pero eso cuando lo leáis ya os enteraréis, además, lo podéis bajar por el morro y sin soltar un triste duro, y digo duro, porque ya tenemos una edad algunos.

Hay una cosa que es verdad y que me gustaría decir aquí, las Líneas desde el Páramo es un libro que me ha marcado, pues sí, hay que decirlo todo, es un libro del que he aprendido muchísimo, porque el periodismo no consiste en una simple descripción de lo que sucede o de lo que se ve, el periodismo tiene que profundizar, analizar y también entretener, y sí, en este libro he encontrado todos esos factores juntos, revueltos y camuflados, porque como el mismo Alfonso pone en su libro juro que el camuflaje es involuntario y doy fe.

Este libro es uno de los dos que tiene ya Alfonso preparados, porque sí, ya que el autor pasa de decirlo lo digo yo, aún a riesgo de no tener permiso, hay otro ya terminado, pero también siendo fiel a la verdad debo decir que no me he leído todavía, el tiempo es un recurso tan limitado que no me lo ha permitido aún, pero tengo ganas de poder gastar unas horas de ese valioso bien, que es el tiempo, en leerme el otro libro, que espero publique algún día.

Le deseo a Afonso, excepcional periodista, al menos visto desde mi perspectiva lejana al rubro, y desde mi ignorancia más absoluta sobre el arte periodístico. Desde mi punto de vista puedo decir que me lo he pasado muy bien leyéndolo, que he aprendido muchísimo y que el libro ha conseguido transportarme a otros lugares y otras situaciones. Fui feliz leyéndolo.

Podéis comprar el libro en Lulu.com o descargarlo gratuitamente.

El fotoperiodismo también en crisis

Parece que todo lo que rodea al periodismo está en crisis, las nuevas reglas del mercado imponen un periodismo y un Mundo asociado más interesado en la rentabilidad, en la venta del producto en sí, que en la representación de la realidad o en despertar el interés de los lectores de prensa por la actualidad.

Fotografías manipuladas, imágenes pensadas para ofrecer una visión equívoca de lo ocurrido. En fotografía se busca el encuadre perfecto defender los intereses de los inversores que hay tras los medios, para reforzar los pensamientos de los lectores.

Ya no nos preguntamos si una fotografía de un medio está “retocada“, no, ahora es es algo evidente que sí lo está, la imagen de la realidad ya no interesa si no sirve para defender los intereses de ese gran producto llamado periodismo.

Además, el vídeo también está desplazando a la fotografía y en muchos medios las fotografías elegidas no son más que  pensadas para acompañar, incluso se seleccionan fotografías por el tamaño o por la tonalidad de colores y no por el contenido que muestran o representan.

El fotoperiodismo comenzó en 1854 con la foto que encabeza el artículo, y fue iniciado por el fotógrafo Roger Fenton.

El problema es el de siempre, hay pocos periódicos interesados en ofrecer una calidad a sus lectores, interesados en ofrecer una visión sin distorsión y no están interesados en pagar por este tipo de material. Incluso existen medios que intentan ofrecer las imágenes de los propios lectores pidiéndolas por mail, MMS o cualquier otro medio.

¿Os imagináis un periódico que de gusto leer el texto, que las fotografías representaran lo que ocurre con una buena calidad y que esté más preocupado de mostrar la realidad que en defender ciertos intereses?, sí, a mi también me cuesta, pero eso no significa que haya que perder la esperanza de encontrarlo, ¿realmente no sería rentable un medio de auténtica calidad?, ¿realmente no levantaría interés?, ¿realmente no sabemos apreciar eso?

Ejemplo de la lamentable situación del fotoperiodismo en España a día de hoy

La manipulación que se muestra en la elección y encuadre de las fotografías son la mejor prueba, tan sólo tenéis que fijaros en la prensa de hoy y mirar las fotografías de la manifestación de ayer en Barcelona por l’Estatut.

En el Avui, encontramos esta fotografía en la que se muestra la manifestación como un éxito enorme con gente por todas partes, una gran avalancha humana:

En Libertaddigital por otro lado podemos encontrar fotografías con planos muchos más cortos o mostrando una manifestación que más bien podría ser una calle peatonal cualquier día por la tarde, incluso hay gente andando en ambos sentidos, como si fuera una calle normal en un día normal:

Obviamente las imágenes elegidas por estos dos medios sólo muestran lo que sus lectores quieren leer y en este caso ¿con qué imagen nos quedamos?, ¿cómo es posible que estas imágenes representen la misma manifestación en el mismo lugar?. Sólo es un ejemplo elegido porque es el que encabeza la prensa española a día de hoy junto con el partido de la selección, pero este al ser un tema que se supone sensible es quizás el más representativo de, si se me permite utilizar la palabra, periodismo y fotoperiodismo basura que sólo busca la manipulación y la reafirmación de quien lo vea, en fin, lamentable.

Por mi parte mantengo la fe en pensar que algún día podré abrir un diario y quedarme conforme con la información recibida y con las imágenes que se me muestren, de verdad, los lectores somos lo suficientemente inteligentes como para no tener que seguir consumiendo basura, nos perecemos un periodismo y un fotoperiodismo de mayor calidad, el día que algún medio se de cuenta de esto seguramente acabará ganando dinero y terminará con las crisis de los medios.

Vía: Público

La crisis del periodismo no existe, existe la crisis de los medios

El periodismo vive un momento difícil. Los periódicos cada vez venden menos y los lectores son capaces de acceder a contenidos similares a los de pago pero de forma gratuita porque la diferencia la mayoría de las veces resulta inapreciable.

Los periódicos en muchos casos parece que se dedican a la técnica de fill the paper, o de puro relleno gracias a las notas de prensa, de agencias y el denominado periodismo declarativo -el culto por la cita- que no hace más que reproducir palabras de otros en los medios, pero ¿dónde está el análisis? ese gran ausente y desconocido.

Buscar un análisis serio en un medio de comunicación muchas veces es como buscar un billete de 500 euros en mi cartera, algo totalmente imposible, sé que existen porque me lo han contado. Exactamente igual pasa con el periodismo, también sé que existe otro periodismo, pero porque también me lo han contado y salvo honrosísimas ocasiones no se encuentra, se prefiere el titular, la foto y el shock continuo, en definitiva, llamar la atención de la forma más fácil posible.

Obviamente los periódicos necesitan producir una cantidad de contenidos, por eso del fill the paper, los periodistas se ven sometidos a la escritura de artículos a destajo por parte de los medios y el periodismo como tal parece no tener cabida.

Además del análisis hay otros problemas, el gusto por leer, ¿qué tipo de placer se obtiene de leer un periódico a diario?, se obtienen datos y noticias, pero no una satisfacción o placer, una necesidad de guardar el recorte o el periódico entero para poderlo releer más adelante, eso lamentablemente parece que ha pasado. Estamos ante un periodismo fast food, pero no por culpa de los periodistas, sino de los medios y muchos lo que queremos es un periodismo de primero, segundo, postre, café, copa y puro.

Aunque me repita esta situación no es culpa ni problema de los periodistas, en multitud de ocasiones podemos leer libros publicados por periodistas, los que lo consiguen, que da gusto leer, que despiertan un continuo interés, ofrecen análisis profundos, un ritmo, un no querer parar de leer, en definitiva el arte del periodismo está ahí presente, pero en la prensa diaria no.

La crisis del periodismo no es del periodismo en si, es la crisis de los medios, pero por alguna razón equivocadamente la llamamos la crisis del periodismo, ¡tremendo error!

Para solucionar esta crisis de origen económico algunos medios optan por el acceso a las noticias de pago, porque con la publicidad que tienen no consiguen sustentar sus publicaciones, pero ¿quien paga por leer lo mismo que hay en otros sitios? ¿qué aporta pagar?.

Respecto a este último punto Rupert Murdoch ya ha dicho en varias ocasiones que ”el periodismo de calidad no es barato“, una auténtica obviedad por supuesto, pero el periodismo de calidad es aquel que nos hace cuestionar los temas, que enriquece, entretiene, da gusto leer y que consigue que las conclusiones las saquen los propios lectores, pero como he dicho anteriormente eso es difícil de encontrar y ¿cómo se a atraer a nuevos lectores si no han podido comprobar la calidad del contenido?, ahí queda la duda.

El periodismo hay que pagarlo, pero el buen periodismo se puede pagar a si mismo fácilmente por la publicidad, por patrocinadores, pero aquel periodismo que atrae a los lectores por sus características, no por estar bajo la sombrilla de un determinado grupo empresarial o defienda unos determinados intereses.

Mientras esperaremos que sigan saliendo periodistas y medios que estén dispuestos a aportar su punto de vista, a hacernos pensar y a disfrutar de sus palabras al igual que disfrutamos de un cuadro -me niego a pensar que los periódicos son sólo para dar información y los libros para el placer de la lectura- y para hacernos pensar, ¿por qué un periódico no puede darnos lo mismo que un libro?

Quiero guardar periódicos que me quiera llevar a casa y guardar para releer y darle un par de vueltas a los artículos y no periódicos para hacerles una lectura vertical y dejárselo al siguiente viajero del metro. El periodismo no tiene por qué ser un producto de usar y tirar, el periodismo puede ser un arte, de hecho lo es, y me niego a asumir que el periodismo de este estilo no tenga salida comercial, simplemente no me lo puedo creer.

Sólo para finalizar comentar que muchísima gente, cada vez más lo que busca es un periodismo que le aporte personal e intelectualmente, no un periodismo que simplemente sirva para reafirmar las convicciones más arraigadas de cada uno. Hace poco escuché a un representante de un importante periódico español comentar con desilusión que el grupo de lectores fieles lo conforman aquellos con los que se comparte una determinada ideología política, simplemente eso.

No existe una crisis en el periodismo, existe una crisis en los medios que impide el periodismo de calidad, eso es lo que pasa.

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Reinventando historias y el arte del periodismo

Cada mañana cuando me levanto me preparo un café y sitúo mi portátil en el lado derecho mientras utilizo la zurda para ir dando suaves sorbos al café intentando de forma paralela disfrutar de la lectura diaria de la prensa, pero normalmente ésta me aburre someramente, ¿por qué la lectura de las noticias es tan aburrida?

Cuando leemos un libro queremos divertirnos, pero con la prensa, ante la excusa que leemos noticias y que supuestamente nos informamos soportamos cualquier rollo soporífero incapaz de despertar a quien el insomnio guía su vida.

La información es la que nos mantiene despiertos, el afán por recibir esa información, mas ¿dónde está el arte?, ¿dónde está el placer de la lectura del periódico?, ¿dónde quedó todo eso?, porque en un periódico suele costar más encontrar un enganche literario que a Wally.

Yo quiero leer el periódico para enterarme de las noticias y quiero divertirme ¿tanto pido?, el periodismo es un arte pero que sólo encuentro, y no siempre, en algunas columnas de opinión. Soy avaricioso, muy avaricioso, quiero leer algo que me enganche y que me explique las noticias, pero no quiero quedarme con el titular, quiero un análisis, todo eso quiero yo de un periódico. Sigue leyendo

Periodismo local en Café y Periodismo

El periodismo local nos informa de lo más cercano y más próximo, en definitiva aquello que vamos a ver en cuanto abramos la puerta de nuestra casa. Las discusiones entre vecinos y amigos suelen ir enfocadas a los problemas o sucesos más cercanos y ese tipo de conocimiento lo obtenemos gracias a aquellos medios y periodistas que nos ofrecen información local.

El periodismo local fue el tema escogido para el quinto Café y Periodismo que se celebró el sábado pasado en Madrid, al que pudimos asistir y disfrutar con el resto de asistentes de una conversación viva y envuelta de un interés generalizado, sobre todo por los periodistas, que eran mayoría, y que abarrotaban la sala.

El periodismo más temprano se realiza a nivel local, es el lugar como decía Alberto Castillo, director de Gente, “es donde empieza a todo el periodismo” y también es “la puesta de largo del periodismo, donde se quita el chicle de la boca“. Según Castillo la mayoría de los becarios que suelen entrar a trabajar en medios se le suele asignar a la sección de local y gracias a esa asignación inicial empiezan a preocuparse de la importancia de la noticia.

El periodismo local enseña algo muy importante que quizás no quede demasiado claro en la carrera y es que el que va a recibir la información es el lector y no otro periodista. El contacto directo con la gente del barrio hace el resto, detectar inquietudes, preocupaciones y sobre todo procurar dar una voz a las gentes que allí viven.

Sobre los inicios del periodista en el entorno local hubo una asistente al evento que comentó que se hizo periodista porque “quería cambiar el Mundo” su intención era dar voz a las personas con las que entraba en contacto.

La perspectiva ética del mundo del periodismo es fascinante, pero en el momento en el que se mezcla esa perspectiva tan idílica con las conversaciones que prosiguieron enfocadas a la rentabilidad de los medios quizás no sea del todo compatible.

El periodismo como cualquier profesión se ejerce por dos razones, la primera es el amor al trabajo realizado y la segunda es para cubrir las necesidades básicas, y eso se hace con dinero. En el momento en el que puede chocar la ética profesional con la necesidad de cubrir esas necesidades y puede surgir un conflicto que cada uno resuelve como quiere o puede.

En muchísimos lugares es muy normal que periódicos o medios más o menos locales estén entre los más consultados, en ese momento me vino a la cabeza el diario La Vanguardia que se edita principalmente en Cataluña, un diario que siempre incluyen su portada noticias de Cataluña, pero ese tipo de medios en Madrid no existe, ningún medio de este estilo tiene éxito en la ciudad del Manzanares. Sobre este aspecto eché de menos un análisis un poco más profundo porque aunque es cierto que no existe un medio local o regional con el peso que puede tener La Vanguardia o Faro de Vigo, el diario más antiguo de España, también es cierto que la sociedad en Madrid no está constituída de la misma forma que en otros lugares y también es cierto que un gran porcentaje de las noticias nacionales se generan en Madrid.

En la discusión de ayer también se habló muchísimo de lo importante que sería para el periodismo local que sus noticias salieran en portada, dando una importancia que no debería de tener el titular cuando lo realmente importante debería ser el análisis de la noticia, lamentablemente este tema tampoco se tocó demasiado salvo honrosas exepciones como Rosa María Artal que desde el público lanzó la inquietud.

Uno de los temas más extraños comenzó en el momento en el que se aseguró que a la gente de la calle no le interesaba el caso Gürtel, entendiéndolo como un problema muy grande y fuera del alcance de los potenciales lectores de la prensa local. Se llegó a plantear que el considerar a los lectores de prensa local no aptos o interesados en recibir información nacional como la del caso Gürtel podría significar subestimar al lector de prensa local. También se habló pero ya desde el público porque el caso Gürtel también era local, recordemos lo que ha ocurrido Pozuelo, Boadilla o incluso recientemente en Las Rozas.

La reorganización estructural de los medios también tuvo su momento. El periodista Borja Echevarría de El País puso sobre la mesa algo muy interesante, planteó las diferencias entre papel e Internet, siendo Internet un lugar en el que las noticias fluyen con mucha más facilidad con lo que la organización por secciones podría empezar a carecer de sentido, sobre todo teniendo en cuenta la existencia del etiquetado.

La comunicación bidireccional fue otro importante tema debatido durante la discusión ya que por fin los medios asumen que la comunicación vertical puede carecer de sentido siempre que no sea retroalimentada por los lectores. Los comentarios en las noticias ayudan mucho a establecer esa comunicación de realmente la redes sociales encabezadas por Twitter y Facebook se han convertido en la herramienta principal para facilitar ese diálogo entre medios y lectores.

De todos modos, tal y como dijo Echevarría los grandes medios de comunicación no se verán forzados a cambiar su estructura mientras no salga un medio de otro tipo que les pueda hacer sombra y dio el ejemplo del Huffington Post, algo que en España está intentando hacer Cuarto Poder.

Sin embargo de toda la jornada me quedo con la intervención desde el público de Rosa María Artal cuando desde el público pidió que realmente se hablará de contenidos, de información. Esto sucedió en un momento en el que el debate empezó a derivar a un cuestionamiento sobre la rentabilidad de los medios y no al puro periodismo.

El acto fue muy interesante, dio muchísimo juego y la conversación fue inmejorable tanto por parte de los ponentes como de los asistentes, la organización fantástica y creo que puedo decir tranquilamente que este evento supone uno de los imperdibles de Madrid y se convierte en cita mensual obligada tanto para los profesionales del sector como para aquellos que disfrutamos de esta profesión que aún no siendo nuestra nos fascina y enamora cada día más.

A continuación os dejo un vídeo de lo que podrían ser momentos más representativos, obviamente no están todos, pero sí los que pude capturar, por supuesto añadir mis disculpas por la calidad del audio ya que es bastante malo debido a la distancia entre mi posición y las personas que grabé, pero eso sí, la intención y el afán de contar de la mejor manera posible lo que sucedió está ahí.

Antes de finalizar me gustaría reproducir aquí unas palabras de Mariano de Larra, para mi uno de los máximos exponentes del periodismo español y que viene a cuento en el artículo de hoy sobre todo en la discusión ética sobre el periodismo porque en el Siglo XIX ya se planteó esta misma pregunta y Larra llegó a las siguientes conclusiones:

“Soy periodista; paso la mayor parte del tiempo, como todo escritor público, en escribir lo que no pienso y en hacer creer a los demás lo que no creo. ¡Cómo solo se puede escribir alabando! Esto es, que mi vida está reducida a querer decir lo que otros no quieren oír

Mariano de Larra

Para finalizar una selección de fotografías que tomé durante el evento para que podáis haceros mejor idea de lo que allí aconteció.

También podéis leer más crónicas en:

IV Café y Periodismo, vídeo en Internet

Ayer asistí al cuarto Café y Periodismo que se organiza en Madrid, un evento muy interesante, muy enriquecedor, pero que sin embargo me dejó un poco frío. Esperaba un acto en el que se hablará de periodismo como principal punto de discusión pero me encontré con una jornada en la que los ponentes exponían sus experiencias, más basada en elementos económicos y de inversión que en elementos periodísticos.

La jornada de ayer estuvo enfocada al vídeo en Internet, un tema muy interesante, pero también muy tratado desde hace largos años lamentablemente en otro tipo de círculos, con muchísimas menos posibilidades económicas y materiales, pero a mi parecer mucho más imaginativos.

Ayer sentí un dejà-vu de las conversaciones que teníamos en el grupo de videobloggers años atrás, conceptos como la diferencia de formatos entre televisión e internet o móvil que tenía como superados desde hace tres o cuatro años por eso me sorprendió enormemente esa discusión.

Las discusiones en torno al control de la distribución del video también me sorprendieron, todavía se pretende controlar la distribución, evitar que los propios usuarios lo distribuyan e intentar penalizar esa actitud. Aunque aquí debo reconocer que el representante de Antena 3 y de La Sexta parecían tener una mentalidad de mayor comprensión de este tema, más amplia, aunque lamentablemente no lo suficiente.

La preocupación por los costes de distribución, por supuesto normales en una empresa, también me sorprendió, mientras la cadena americana CBS prefiere utilizar la plataforma YouTube para facilitar la distribución entre sus usuarios, y de paso ahorrarse unos costes enormes, parece que en España se ve mal esa estrategia, y se opta por asumir unos costes que no son necesarios según mi punto de vista.

Hubo una discusión en la que prácticamente todos estaban de acuerdo, “los vídeos que se ven en Internet son los mismos que en televisión“, una frase tajante que me hizo pensar en los orígenes del videoblogging en España.

Obviamente, también se habló de la diferencia de audiencias, o de usuarios, entre la televisión e Internet, este último mucho más segmentado, y por tanto con audiencia mucho menor, sin embargo más fiel, concreta y diferenciada.

El tema clave de la charla lamentablemente se centró en la rentabilidad del vídeo en Internet, lo que me hizo pensar en cuando nos reuníamos hace años para hablar de este tema. Incluso organizamos un evento en Madrid en el que solamente se presentó  una persona de una productora porque en aquella época no tenían ningún interés el vídeo en Internet. Trabajamos mucho para conseguir definir formatos y un modo de tratar el video en Internet, por eso sentí que había perdido el tiempo enormemente ayer y que todo lo que avanzamos parece que no sirvió para nada.

El estado del video en Internet, al menos en España, actualmente es lamentable. No por cantidad sino por concepto de independencia. Eso sí “con una proyección increíble“. Una proyección que podrían haber aprovechado las cadenas de televisión entonces pero que despreciaron y es ahora cuando quieren su parte.

Es indudable que los que empezamos a servir en Internet en aquella época ni teníamos ni tenemos recursos comparables con los que tienen las cadenas de televisión actualmente, pero de ahí a ignorar los cientos o miles de horas que entre todos dedicamos para encontrarme en una charla que podía haberla escuchado hace años me provocó un bajón.

Como en todo hay que estar en el momento justo, ni antes ni después, pero por lo menos veo que el tema se trata con interés, aunque realmente no se trata del video en Internet, lo que se trata es de llevar la televisión a Internet. Algo que a mí personalmente no me gusta y que siempre criticamos enormemente en aquellos momentos que defendíamos una audiencia de medios en Internet distinta a la de la televisión. Perdimos la guerra, han ganado como siempre los más fuertes.

Obviamente, esta es mi reflexión personal, que viene ya de lejos, quizás formada en un entorno idílico en el Internet era la nueva tierra de las oportunidades, pero al final del vídeo en Internet puede verse reducido al desembarco de la televisión y poco más.

Y ya, cambiando de tema, comentar que sí hubo un rato en el que se habló del periodismo, de los informativos y del trabajo del periodista.

De los informativos se comentó que eran caros y que las audiencias lo que más valoran es el ocio de los periodistas. Se vendió la idea que sólo tendrán éxito los que trabajen en temas de Internet. El trabajo de redactor se devalúa más y más y el perfil que más interesa es el del periodista community manager, un perfil más completo al que los periodistas deberían de ir tendiendo rápidamente.

Y para terminar me gustaría insistir que el vídeo en Internet no tiene por qué ser la replicación de la televisión maquillada con extras, quizás el contenido podría ser distinto, no se trata ni la misma audiencia ni la misma experiencia.

Aquí os dejo un vídeo de una de las intervenciones de José Luis Muñiz, disculpad por la calidad del vídeo, lo tomé con una cámara de fotos, pero es muy interesante lo que dice, aunque quizás se aleje un poquitín del centro de discusión que he tratado de exponer en este post.

Podéis ver más contenido de vídeo en la web de Agora News.

Y sólo para acabar unas pocas fotos que tomé de los patrocinadores Fundación Telefónica y Acens (donde trabajo) y de los ponenetes.