A unos les regalan trajes, a otros un Porsche y a mi un 2% de IVA

No me imagino la cara de Bono al leer en el diario El Confidencial dos artículos sobre el Porsche de su mujer. Por un lado uno indica que el famoso Porsche se puso a nombre de su mujer el día que volvió a la política, y otro en el que explica toda la vida de propietarios de dicho vehículo, que fueron varios, aunque parece ser que nunca cambió de conductor que siempre fue su esposa.

Pero no sé de qué me extraño, a todos nos hacen regalos, a unos le regalan trajes, a otros les regalan un Porsche y a mí un 2% de IVA, todos recibimos algo.

El coche fue matriculado el 7 diciembre 2004, en esa época José Bono era el ministro de Defensa, aunque no fue hasta comienzos de 2005 cuando empezó a ser utilizado por su esposa. Bono seguía siendo ministro, esta es la razón por la que el artículo de El Confidencial no me termina de cuadrar. Según estos datos Bono era Ministro cuando se matriculó el coche y cuando su mujer empezó a utilizarlo, con lo que no pudo cambiar el titular cuando volvió a la política, ya que siempre estuvo, cualquiera puede ver las fechas de su puesto en la Wikipedia. Este último punto supongo que El Confidencial tendrá que aclararlo, ya que un fallo en las fechas no aporta demasiado a la veracidad de la noticia, aunque al menos para mi, es totalmente factible.

Es de sobra conocido por la mayoría de los españoles que José Bono no pasa penurias económicas, su mujer tiene un sueldo de seis cifras y además a la familia se les presupone unos cuantos negocios extras.

Empieza a ser preocupante el pensar que pueda tratarse de una situación generalizada en la clase política española, aun siendo innegable que la situación económica del presidente del Congreso nunca ha sido mala, es cierto que estas cosas indignan, y mucho.

Dicho parece ser que fue regalado por un famosísimo constructor apodado “el Pocero”.

El tema se vuelve más turbio en el momento en el que El Confidencial asegura que el vehículo estuvo a nombre de Joyerías Tous, S.A, empresa en la que trabaja la esposa de Bono, durante una temporada, lo curioso es que la empresa joyera desmiente esta información, entonces, ¿de quién era el coche?

Todo este tema tendrá que ser aclarado, entiendo que un diario como El Confidencial no se inventa las cosas, detrás de este artículo tiene que haber muchas horas de periodismo de investigación, y no puede ser tan difícil saber quién era el dueño del coche.

Sin embargo, lo que a mí me preocupa no es si a uno le han regalado trajes, o a otro coche, a mí lo que me preocupa es si con eso regalos se ha realizado algún trato de favor, he ahí el punto importante y el punto que más preocupa.

La única forma de controlar y un político no pueda ver afectadas sus decisiones con un trato de favor a un empresario que le hace un regalo es imposibilitar que éstos puedan ser posibles, y jugarse el respeto, el descrédito y la vergüenza de la opinión pública por un coche, por muy Porsche que sea, para mi es incomprensible.

Esperemos que este asunto se aclare rápido, y que no vuelva a suceder, alguien que no esté 100% concentrado en su función pública no debería de ostentar un cargo de responsabilidad, al igual que ocurre las empresas, o debería de ocurrir.

Pues nada, yo seguiré en casa contento, y disfrutando de mi subida del 2% del IVA, tendré que tomármelo con sarcasmo, sino pocas opciones más me quedan, el que no se consuela es porque no quiere, desde luego.